Los contratistas no son meros rellenadores de huecos. Utilizados estratégicamente, son aceleradores: liberan habilidades especializadas, cumplen los plazos y reducen el riesgo justo cuando más importa.
Pero para sacar el máximo partido de cada compromiso y conseguir la aprobación de la financiación o del consejo de administración, es necesario contar con un planteamiento claro, una justificación basada en datos y un seguimiento de los resultados.